El Mudd Club fue un famoso nightclub en el area de TriBeCa en Nueva York, que funcionó de 1978 a 1983. Allí podías escuchar música underground y ser parte de eventos del movimiento de counterculture de la época. Estaba localizado en el 77 White Street del downtown de Manhattan y fue abierto por Steve Mass, el curador de arte Diego Cortez y la figura de la escena punk del momento, Anya Phillips.

El club tenía por supuesto un bar, además de cosas poco comunes para la época, como baños mixtos y una galería de arte en el cuarto piso, cuyo curador era Keith Haring. Los espectáculos en vivo incluían música experimental, new wave, íconos literarios como Allen Gingsberg y hasta desfiles de moda.

Su nombre viene del médico que atendió a John Wilkes Booth luego del atentado que devino en el asesinato de Abraham Lincoln, Samuel Alexander Mudd. En fin, toda una rareza, el lugar donde estaban las cosas que eran consideradas de moda   en ese momento.

Fue allí donde Daryl escuchó (y seguramente no por primera vez), el tema de los Righteous Brothers, “You’ve Lost That loving Feeling”, y recordó que por años la gente le decía que sonaban como el y John. John Oates, estoy hablando de Daryl Hall y John Oates, Hall and Oates.

Allí decidieron que iban a grabar una versión del tema, y lo incluyeron en su décimo trabajo discográfico, Voices, cuando ya lo habían terminado, porque sentían que algo le faltaba al disco. Voices fue el primer álbum producido por los mismos Hall y Oates, y fue uno de esos momentos en que o funcionaba, “o dejaban todo hasta allí”. Al menos eso fue lo que le dijeron al ingeniero de sonido, Neil Kernon, mientras almorzaban con el en un restaurante de Nueva York. Se llama “Voices” porque fue en el momento en el que se dieron cuenta de que si querían hacer las cosas bien, tenían que hacerlo ellos mismos. Ya habían trabajado con grandes productores, pero era el momento de hacer escuchar sus propias voces, de ser sus propios productores: este disco marcó el inicio de los “verdaderos” Hall & Oates, el sonido que conocemos hoy, “todo lo anterior fue pura práctica, aquí fue que descubrimos como juntar el rock y el soul”.

El primer hit del album, que incluye temas “clásicos” como “Kiss on My List”, y “You Make My Dreams”, fue “How Does it Feel to be Back”, que llegó al puesto 30 del Top 100 de Billboard. Tiene un sonido muy particular, que nos cuesta definir al escucharla, y es que su sonido sale de un instrumento bastante poco usual, el mandar, una guitarra eléctrica con ocho cuerdas como la mandolina, y afinada como un Cello, creada por el mismo Daryll Hall.

Otro éxito del álbum, “Kiss on My List”, fue escrito por Hall con su cuñada, Janna Allen, en el apartamento de ella en Los Ángeles, en su piano Wurlitzer. Hall y Oates fueron al estudio de Nueva York a grabar un demo para Janna en un 4-track, hoy en día una antigüedad que grababa en cuatro pistas solamente, y el   demo gustó tanto así como estaba, que fue el que incluyeron en el disco. Su video fue incluído en el primer día de transmisión de MTV, el 1ero de agosto de 1981.

La historia de Hall & Oates se remonta a 1967, cuando se conocieron durante una batalla de bandas en Temple University en Filadelfia. Hall era parte de la banda Gulliver, y Oates era miembro de los Masters, dos bandas cuyos fans se enfrascaron en peleas tan violentas que obligaron a los músicos a escapar por un ascensor de servicio. Quién hubiera dicho que el tercer dúo más exitoso de todos los tiempos, parte de los 100 artistas más exitosos de todos los tiempos según la revista Billboard, había comenzado en un montacarga. La amistad que surgió de ese día, y descubrir que tenían muchas coincidencias en sus proyectos musicales, los llevó a formar una nueva banda juntos.

Sus primeros tres discos, “Whole Oats”, “Abandoned Luncheonette” y War Babies, (1972, 73 y 74, respectivamente), no tuvieron éxito alguno, a pesar de que en “Abandoned Luncheonette” estuvo el tema “She´s Gone”, que sería más adelante uno de los clásicos de la banda. Atlantic Records los despide y los contrata RCA en 1975, y es entonces cuando graban su primer éxito masivo, el álbum “Daryl Hall and John Oates”, donde aparece “Sara Smile”, escrito para su pareja Sara Allen y con el llegan por primera vez a los HOT Ten de las carteleras de los Estados Unidos, en el 4to lugar.

Hace unos minutos les hablaba del sonido que encontraron con Voices, y que los convirtió en una especie de máquina de hacer éxitos, como “Private Eyes”, “Everytime you go away” (que llegaría al Nro. 1 de las carteleras en 1995 en la voz de Paul Young), “One on One” y por supuesto “Maneater”, uno de los temas más exitosos de la banda.

En esa época de cúspide profesional, lanzan un tema que sería Nro. 1 en las carteleras, “I can’t go for that”, uno de mis favoritos personales, con una linea de bajo tan genial, que el propio Michael Jackson la usó para su tema “Billie Jean”.

El mismo “rey del pop”, uno de los más prolíficos cantautores de los últimos 50 años, le dijo a Daryl Hall durante la grabación de We Are The World, que había tomado prestado el sonido de ese bajo para uno de los temas más importantes del album dance más importante de todos los tiempos.

No es por nada que el 17 de diciembre de 2013 se anuncia el ingreso de Daryl Hall y Joan Oates al Salón de la Fama del Rock and Roll, en una ceremonia que incluyó, entre otros, a Peter Gabriel, Kiss y Nirvana.

Hoy en día Daryl Hall y John Oates siguen activos lanzando nuevos discos, (juntos o por separado), haciendo proyectos especiales como bandas sonoras de películas, algunos conciertos para sus fans junto a bandas como Tears for Fears, e iniciativas geniales como el sitio web “Live from Daryl’s House”, con versiones unplugged o covers de sus propios temas con artistas invitados como Cee Lo Green.

Hall and Oates inventaron el rock and soul, nadie sonaba como ellos, y aun hoy en día, nadie suena como ellos. Juntaron el rock, el pop, el soul, hasta el new wave, para crear un sonido único cuando la música disco dominaba la escena musical, que aun hoy disfrutamos al escuchar.

Muchas gracias, Hall and Oates.