Escuchar a Los Amigos Invisibles es ponerse en movimiento, no importa si estás caminando, en el trabajo, en la cocina, donde sea, escuchar cualquiera de sus temas es activarse, ponerse a bailar, disfrutar de su música y divertirse con sus letras: es una música que se disfruta en todo el sentido de la palabra, es la definición de la buena vibra.

¿De donde viene el nombre de la banda? Bueno, muchos conocemos la referencia pero algunos otros no, y vamos a ponernos todos en la misma página recordando a Arturo Uslar Pietri, ese político e historiador venezolano, escritor y además productor de televisión, que para muchas personas de mi generación, era una referencia obligada. Su programa de televisión, Valores Humanos, era un momento de tranquilidad y de crecimiento cultural, de esa época en la que solamente habían 4 canales en esos televisores que tardaban un rato en encenderse. Este equivalente al History Channel comenzaba con Arturo Uslar Pietri saludando a los televidentes con la frase “amigos invisibles”.

Es de allí que sale el nombre de esta banda venezolana formada en 1991, que hoy ya tiene 12 discos editados, un Grammy Latino e innumerables anécdotas en todos sus temas.

Julio Briceño, Jose Luis Pardo, Armando Figueredo, Mauricio Arcas, José Rafael Torres y Juan Manuel Roura, (o Chulius, DJ Afro, Armandito, Maurimix, el Catire y Mamel) componen la banda, que debutó en 1995 con el álbum “A Typical and Autoctonal Venezuelan Dance band”, con temas como “Nada que decir”, que tuvo una alta rotación en las radios del país.

(Como dato anecdótico, la portada de este disco la hizo Jose Luis Blanco, “Blanquito Man”, voz de King Changó). Su sonido, una mezcla de dance, funk y acid jazz, completamente novedoso y único en sus interpretaciones, tiene una fuerte carga de onda nueva, un ritmo creado en los 60’s por el músico venezolano Aldemaro Romero teniendo como base al joropo venezolano, donde se cambia la orquestación del arpa cuatro y maracas por el piano, bajo y batería: el trío ideal para el jazz.

Un episodio aparte merece el maestro Aldemaro Romero y su Onda Nueva, por supuesto, con temas clásicos del repertorio venezolano como “El Catire”, “Tonta Gafa y Boba” y muchas otras más.  Y así, con este sonido único, los encuentra David Byrne mientras buscaba música nueva en una tienda de discos de Nueva York, y los firma para su sello Luaka Bop. Llega 1998 y lanzan su primer disco para esta nueva casa disquera, “The New Sound of the Venezuelan Gozadera”, con éxitos que jugaban con el doble sentido y una carga mucho más sexual en sus letras, como “Ponerte en Cuatro” y “Sexy”, y temas como “Ultra-Funk” o “Aldemaro en su Camaro”, en homenaje al creador de la Onda Nueva.

Durante la grabación de su siguiente álbum, en San Francisco, la banda comienza a planificar el radicarse en los Estados Unidos, y es en el 2001 cuando deciden mudarse a Nueva York. Su estudio para ensayar, cuartel general y apartamento tendría el apodo de “La Casa del Ritmo”, (como aquella canción del grupo Daiquirí), y ese fue el nombre que en el 2011 le dió Juan Miguel Marín al documental acerca de la banda, cuando cumplían 20 años, y que se financió completamente con una campaña de Kickstarter.

De los dos meses de grabación en San Francisco nació “Arepa 3000: A Venezuelan Journey Into Space”, que les valió su primera nominación a un Grammy y un Grammy Latino, con temas como “La Vecina”, “Mujer Policía”, “Amor” y “Cuchi Cuchi”.

Los Amigos siempre están creciendo, mejorando, sofisticando su sonido y sus propuestas, y al llegar 2006 lanzan su trabajo “Superpop Venezuela”, (una colección de temas pop venezolanos de las decadas de los 60, 70 y 80, y su segunda nominación a los Grammy norteamericanos), luego en 2009 editan el DVD y álbum en vivo “En Una Noche Tan Linda Como Esta” y el álbum “Comercial”, siendo este último el que no solo les dió su tercera nominación sino que además los hizo ganar su primer Grammy Latino, con temas como “Viviré para ti” con Natalia Lafourcade. Gracias a las versiones que hicieron los Amigos en este álbum, todos los que disfrutamos de la música pop en Venezuela en los 70 y 80’s, volvimos a cantar temas como “Media Luna” de Yordano o “Si tu te vas” de Colina.

Todos los temas de Los Amigos Invisibles tienen una anécdota, y siempre hay un tema de los Amigos Invisibles que sirve para una anécdota personal, es una música que sientes como tuya, que te hace reír en muchos de los casos, como por ejemplo cuando escuchamos a alguien diciendo que lo que estás contando, es mentira.

Los Amigos Invisibles son probablemente una de las bandas independientes más trabajadoras en el mundo de la música, como menciona Juan Miguel Marín, el productor del documental “La Casa del Ritmo”. Han estado juntos por 27 años haciendo música, y eso significa que su pasión por eso que hacen es lo que los mantiene trabajando duro, mientras ponen a bailar a la gente en todo el mundo, no importa el idioma que hablen, la buena vibra es el lenguaje universal.

Para despedir este episodio, los dejo con este tema del álbum “Repeat After Me” de 2013: “La que me gusta”.

(Muchas gracias por sus comentarios acerca del episodio de la semana anterior, y por sus recomendaciones que hacen a través de este sitio y de mi cuenta en Twitter @modulor, realmente muy agradecido),